No me malinterpreten, claro que geográficamente Machu Picchu sí le pertenece al país andino. Pero más allá de las típicas construcciones incaicas escondidas en lo alto de la montaña no hay mucho más que permita relacionarlo fuertemente al territorio que ocupa.

Empecemos por lo difícil que es llegar allí:

Opción “Rich-friendly”:  tomarse el tren desde Cusco a Aguas Calientes (también llamado Machu Picchu Pueblo) pagando un monto desorbitante en dólares que termina en bolsillos de capitales ingleses, quienes tienen la concesión de la línea ferroviaria, único medio de transporte que permite acceder al lugar. Una vez en el pueblo peatonal, volver a pagar una suma irrisoria por un bus que te sube hasta la puerta de ingreso y te baja de regreso al pueblo sin mayor esfuerzo.

Opción “Hippie con Osde”: Realizar el famoso y carísimo trekking conocido como “Camino del Inca”el cual consiste en una dura caminata, que normalmente dura 4 días, siguiendo las rutas que los habitantes de la antigua civilización solían usar para llegar a la ciudad oculta de Machu Picchu con la pequeña diferencia de que el caminante va con lo puesto mientras baqueanos contratados por la empresa de turismo llevan todas sus mochilas. Esta culmina con la entrega de una hermosa remera que reza en inglés “Yo sobreviví al camino del Inca”, que los orgullosos turistas florearán por el país durante el resto de su viaje.

Opción “Mochilero con corazón sano”: Salir en mini-bus desde Cusco, viajando por un promedio de 7 horas durante las cuales hasta los estómagos más fuertes quieren flaquear cuando se los lleva de 3000 m.s.n.m. a menos de 2000, luego a 4000 y se los vuelve a bajar a menos de 2000 nuevamente por conductores sin piedad que no entienden que toda tu vida viviste a nivel del mar. Una vez en Hidroeléctrica, el último punto al que se puede acceder en vehículo, empieza la caminata que dura al rededor de 2 horas, durante las cuales se disfruta de lo mejor de estar dentro de la Ceja de Selva peruana: los paisajes de ensueño, la tupida vegetación, las nubes tan bajas que casi se pueden tocar, la humedad ridícula, las lluvias intermitentes que sospecho deben tener un trato con los mosquitos más imperceptibles que conocí para lavarte el repelente de a ratos y así ellos aprovechen a alimentarse y seguir su ciclo de vida.

Machu Picchu por cuenta propia

 

Una vez en el pueblo, lo más inteligente es descansar esa noche para a la madrugada siguiente empezar a caminar 4 am llegando así primero a la fila que se forma al comienzo de las escalinatas que conducirán hacia arriba de la montaña. A las 5 am los guardias abren el paso (y me imagino que se regodean con el inicio de la desgracia ajena) y vos, entusiasmado como estás por subir empezás ciego cual caballo de carrera; pero tranquilo que la emoción no te dura más de 5 minutos…la humedad, la altura y la infinidad de escalones enseguida te dan un golpe de realidad. Pero seguís, firme, después de todo si los incas lo hacían casi a diario, ¿porqué vos no? y así, una hora y un principio de deshidratación después estas en la entrada, haciendo cola para nacer nuevamente.

Machu Picchu por cuenta propia

 

Y acá es donde todos volvemos a ser iguales, se nos abren esas puertas y aunque las nubes tapen la mitad del panorama lo poco que asoma es suficiente para quitarte el aliento.

Es fuerte pensar en cómo lo construyeron, imaginar cómo vivían, sentir esa energía renovadora. No por nada gente que sabe mucho más que yo de esto lo ha catalogado como una de las 7 maravillas del mundo, pero no hay foto ni explicación arqueológica que pueda transmitir lo que se siente estar ahí.

Machu Picchu por cuenta propia

 

Sin embargo, vuelvo a mi punto: Perú es un país de gente cálida y amable, de precios muy amigables con aquellos que deciden viajar por cuenta propia, de muy fácil recorrida ya sea por tierra o aire, de paisajes increíbles, de geografía tan diversa como pocos. Machu Picchu es una visita obligada, pero no la única y ciertamente no debe opacar con su brillo viciado de primer mundo el resto de las maravillas del país, aunque éstas otras no figuren en ninguna lista.

3 Replies to “Machu Picchu no es Perú

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