En mi anteúltimo día en Costa Rica aprendí que los pies son mucho más resistentes de lo que creía cuando un auto me pasó por encima. Así como lo cuento, sencillamente su rueda trasera se desplazó enteramente por sobre mi pie derecho cuando el conductor decidió que necesitaba avanzar un poquito sin prestar atención a que yo estaba poniendo mis bolsos en la parte de atrás. No grite ni dije nada, creo que el susto me paralizó; sólo recuerdo que en mi cabeza pensé: “Listo, me estalló el pie”. Sorpresivamente no pasó nada más que haberseme ensuciado los impolutos cordones blancos de las zapatillas y darme unas ganas locas de escribir sobre todas las cosas malas que me pasaron viajando.

Un poco por culpa de las las redes sociales en donde todo el mundo se pone el filtro que los muestra como seres felices es que viajar puede parecer soñado y es innegable que tiene su magia, pero no todo es color de rosas en este rubro. La verdad es que vivir viajando es una elección intensa y, como todo en la vida, no es para todos.

Con todo esto, aquí va detallado el lado oscuro de los viajes que me tocó experimentar desde que decidí ser nómade.

 

Sudáfrica, Diciembre de 2015

Problema: Mal de amores.

Síntomas: Lloré a mares por semanas. Dudé mucho de haberme ido de Argentina cuando recién empezaba una relación.

Solución: El tiempo pone cada cosa en su lugar y todo lo cura.

Las peores cosas que me pasaron viajando
Hasta ver una pareja de pingüinos me hacía llorar en mi primer mes en Sudáfrica

Sudáfrica, Enero de 2016

Problema: Gastroenteritis aguda

Síntomas: El peor cuadro de vómitos de mi vida por 12 horas, seguido luego de dolores y debilidad extrema. No había comido nada raro pero estaba realizando voluntariado con niños de 2 a 4 años con escasos hábitos de higiene.

Solución: Un seguro de viajes con muy buena capacidad de respuesta que valió cada centavo invertido en él. El médico vino a revisarme a mi domicilio, me dejó la medicación necesaria y tuve seguimiento casi todos los días durante la siguiente semana.

 

Perú, Agosto de 2016

Problema: Hurto mediante destreza agravado por colocar a la víctima en grave situación económica (tuve que googlear la denominación que acabo de escribir)

Síntomas: Era la Festividad de la Virgen Asunta en el pueblo de Calca, y los locales me recomendaron que no me pierda algo así, que era único. En verdad lo fue, un festejo típico peruano como nunca había visto, por lo que me ensimismé con mi cámara en medio de una muchedumbre y cuando salí de mi trance fotográfico noté que me habían robado del bolso 60 Soles (poco menos de 20 dólares), lo cual no sólo significaba una semana de comida en Perú sino que me había quedado sin dinero para el transporte público que me llevara nuevamente a Pisac.

Solución: Las pocas monedas que me quedaron en el bolsillo sumaban 3/4 del valor del boleto, el cuarto restando lo pagó la empatía del chofer cuando le conté entre lágrimas mi situación.

Las peores cosas que me pasaron viajando
La festividad de la Virgen Asunta en Calca, Cusco, Perú

 

Estados Unidos, Enero de 2017

Problema: Tiroteo en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood. El avión en el que volaba acababa de tocar tierra en FLL y, cómo siempre sucede, la gente prendió sus dispositivos móviles antes de que se anuncie la autorización correspondiente. Sus caras se empezaron a transformar en pánico a medida que iban leyendo los mensajes de sus familiares avisándoles que un tiroteo acababa de suceder en el aeropuerto, cuando aún ni la tripulación estaba enterada.

Síntomas:  Pasamos 6hs encerrados en un avión equipado sólo para 2hs de vuelo sin que nos dejen salir hasta no barrer de arriba a abajo todo el aeropuerto en busca de otras amenazas, mientras el piloto trataba en vano de tranquilizar a todos los pasajeros. No soy buena para medir riesgos, hasta podría decirse que soy algo temeraria, pero ese día quedó catalogado en mi cabeza como el que más me asustó en la vida.

Solución: Descendimos del avión una vez que la amenaza fue despejada. Recogimos nuestro equipaje y salimos al desolador escenario que nos presentaba la calle de entrada del aeropuerto, con miles y miles de personas esperando ser evacuadas de allí y sólo un puñado de colectivos puestos a disposición para la tarea. Exactamente 12 horas después de haber aterrizado llegué al lugar en dónde iba a pasar la noche. Por primera vez agradecí estar viva antes de cerrar los ojos para irme a dormir.

Las peores cosas que me pasaron viajando

Costa Rica, Enero de 2017

Problema: Micosis persistente

Síntomas:  Todos los habidos y por haber (incluído el deseo de haber nacido hombre)

Solución: 5 médicos distintos, 3 análisis microbiológicos, una decena de medicamentos, cientos de dólares y 6 meses después aún no veo una gran mejoría. Confío en que la medicina de mi país desvele este misterio y respiro aliviada una vez más porque los gastos fueron nuevamente cubiertos por el alucinante seguro de viajes que siempre contrato.

 

Costa Rica, Febrero de 2017

Problema: Hurto con rotura de obstáculos

Síntomas:  En nuestro segundo mes en el país de la pura vida fuimos a conocer el parque nacional más visitado, Manuel Antonio, “pisteando como unos campeones” la moto que nos prestaron nuestros amigos. Cometimos el error de subestimar a los Ticos y dejamos los cascos asegurados con cadena a la moto. Cuando terminamos nuestro recorrido entre playas de arenas claras y monos aulladores los cascos y la cadena se habían esfumado de nuestras vidas.

Solución: Pasando frente a un control policial sin ser vistos, manejamos hasta el pueblo más próximo para comprar un par de cascos nuevos. El exceso de confianza nos costó 130 dólares.

Las peores cosas que me pasaron viajando
Con cascos nuevos pero en medio de una lluvia torrencial esperando que nos reparen una cubierta pinchada

Después de todas las experiencias que acabo de contarte seguramente estés pensando por qué esta loca aún sigue viajando. La respuesta es sencillamente porque los riesgos están en todos lados, las peores cosas pueden pasar a la vuelta de casa o a la vuelta de una esquina desconocida en un país del que ni hablo el idioma y no por quedarme quieta voy a evitar exponerme a ellos.

La conclusión es: sé flexible y tratá de tener siempre un plan B por si algo no sale como esperas y nunca pero NUNCA viajes sin seguro para viajeros, así que te dejo acá el enlace para que elijas el que más se acomode a tu presupuesto y estilo de viajes (y si querés saber con cuál viajo yo me dejás tu mensaje).

 

2 Replies to “Las peores cosas que me pasaron viajando

  1. Muy buenas anecdotas… a todos siempre nos pasan cosas durante los viajes pero pocos tenemos el valor de contarlas. Espero seguir disfrutando de tus aventuras y conociendo el mundo atraves de tus fotografias y tus relatos.
    Saludos 🙂

    • Gracias Pedro! En cualquier momento lo ctualizo porque Cuba fue un curso acelerado de malas experiencias pero acá estamos, intentándo sonreir y seguir. Abrazo amigo!

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