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Borrón y Cuento Nuevo

Borron y Cuento Nuevo

El qué

Hubo una serie de recursos con los que fui dando paulatinamente y que fueron debilitando una vocecita ridícula en mi cabeza que me decía que sólo iba a ser merecedora de ser llamada «creativa» el día que diera con una idea nunca antes vista. En su lugar, me di permiso para tomar toda mi experiencia, mis viajes, mis lecturas, mi personalidad y formar un gran caldo del que surgió este trabajo.

Llegué así a crear BORRÓN Y CUENTO NUEVO. O lo que defino como una mamushka de textos.

A partir de artículos de diarios selecciono palabras que forman una oración. Esa oración funciona como disparador de un cuento corto delirante, una poesía poco ortodoxa o una confesión pública.

Las creo desde la primavera del hemisferio norte, en dónde me toca pasar la cuarentena. Generalmente panza abajo sobre una manta mientras tomo sol de espalda (no me gusta tomar sol de frente). A veces sentada en el juego de patio mientras tomo mate con menta (sin cambiar la yerba, que acá es carísima). Pero adónde sea que lo haga, me encuentro mi misma indefectiblemente sonriendo durante el proceso.

Eso me da las fuerzas para superar mis condicionamientos internos y poner esto que hago ahí afuera, para que el mundo lo vea. Y, quién sabe, en una de esas a alguien lo inspira y lo «roba» para transformarlo en algo quasi-originalmente suyo y así perpetuar el ciclo.

El por qué

Durante los últimos ¿dos? años estuve lidiando una batalla contra mí misma en el intento de crear algo de arte original. Y cuando digo «algo» me refiero a alguna forma de arte usando lo que sé hacer: fotografía, escritura, blogging, viajes, lifestyle.

Una y otra vez, sistemáticamente sucedía lo siguiente:

Esto proceso de autoexigencia y fracaso me fue drenando hasta llevarse todo el potencial creativo que había en mí. Lo que quedó detrás fue sólo la cáscara de lo que era, y lo peor es que era una cáscara llena de resentimiento y desdén.

El quién

Necesité una pandemia que paralizó al mundo para cruzarme con libros y artistas que me enseñaron algo muy valioso:

«Todo lo que se pueda inventar ya fue inventado.»

Charles H. Duell, apócrifa

Así, gracias a Carla Bonomini aprendí que todo es un remix

Versión subtitulada al español acá

Y gracias a la maravilla de internet dí con Austin Kleon y su trabajo. Inmediatamente conecté con su simpleza, su facilidad para transmitir un mensaje claro y su infinita creatividad. Pero lo que más me impactó de él es cuán despreocupadamente admite que al momento de crear, él «roba» de otros artistas. No sólo eso, sino que se hizo famoso enseñando a otros a hacerlo en su libro «Roba como un artista«.

Uno de sus trabajos más significativos fue el libro «Newspaper blackout«, en el que crea poesía a partir de artículos periodísticos de diarios. Selecciona primero las palabras que le sirven y tacha con una fibra negra todo el resto.

Este trabajo que para muchos podría parecer súper original en realidad se puede trazar por más de 250 años de historia, tal como él explica en esta charla TEDex.